¿Le conviene a Bogotá elegir en las urnas a los alcaldes locales?

Un proyecto de reforma constitucional radicado en la Cámara por la representante Clara Rojas, del Partido Liberal, abrió un debate sobre la conveniencia de que los alcaldes locales de Bogotá sean escogidos mediante voto popular.

Hoy, dichos funcionarios son seleccionados por el Alcalde Mayor de una terna que presentan las juntas administradoras locales.

Aunque el Distrito fija exámenes y entrevistas para buscar que la escogencia sea por méritos y no por acuerdos clientelistas, lo cierto es que el factor político tiene un peso definitivo en dicha selección. Además, la iniciativa llega justo cuando los alcaldes locales están en la mira por presuntos hechos de corrupción en la firma de toda clase de contratos.

“Hemos tenido la oportunidad de conocer de primera mano el clamor ciudadano para tener una mayor injerencia en la elección de sus alcaldes locales –explica la representante Rojas–. La mayoría desconoce las instituciones locales y ni siquiera sabe el nombre de su alcalde local”.

La iniciativa de Rojas tiene sus defensores y contradictores. Por ejemplo, este diario conoció que el propio alcalde Gustavo Petro la ve con buenos ojos y que incluso José Cuesta, subsecretario de Asuntos Locales, habla de impulsar una ‘estatuyente por Bogotá’, con una reforma en ese sentido. La expresión ‘estatuyente’, usada en reemplazo de constituyente, se refiere al cambio que se le debería hacer al Estatuto Orgánico de Bogotá.

Según fuentes del Congreso, la mayoría de la bancada de representantes por Bogotá del Centro Democrático también respaldaría el proyecto.

Sin embargo, otros sectores ya han expresado sus reservas. El exalcalde Jaime Castro recordó que esa propuesta ha sido ventilada en repetidas ocasiones y no ha tenido éxito. A su juicio, la elección de los alcaldes locales por voto popular “no arreglaría los problemas de la ciudad y, por el contrario, los agravaría”.

“Aunque Bogotá es una ciudad heterogénea, sus localidades no tienen tanta identidad propia como para que cada una construya una ciudad aparte –afirmó el exalcalde Castro–. Además, si ese proyecto se aprueba, no habría un mecanismo para coordinar la acción de esos 20 alcaldes desde el punto de vista institucional. El Distrito se descuadernaría”.

Por eso propuso como solución nombrar “buenos alcaldes locales y vigilarlos y orientarlos en el cumplimiento de sus funciones”.

En el mismo sentido se expresó la exalcaldesa local de Chapinero, exconcejal y hoy representante a la Cámara Angélica Lozano, de la Alianza Verde.

“Me opongo rotundamente y lo que planteo es que se elimine la terna y que el alcalde local sea nombrado directamente por el Alcalde Mayor, como hace con sus secretarios”, afirmó.

Lozano también señaló que esa propuesta solo les convendría a las localidades de Chapinero, Usaquén y Suba, “que recaudan los impuestos suficientes para sostenerse e invertir”.

“Lo más urgente es reasignar funciones entre alcaldes locales y nivel central. Lo único que tiene el Distrito en la cabeza es la elección popular de alcaldes populistas”, advirtió Lozano.

El programa ‘Bogotá, cómo vamos’ también expresó sus reservas,pues señaló que no habría coordinación y la existencia de 20 alcaldías en una misma ciudad podría ser caldo de cultivo para la corrupción.

De hecho, el proyecto revelará hacia noviembre una encuesta de percepción sobre qué opinan los habitantes de la idea de elegir a sus alcaldes locales por voto popular.

La ‘estatuyente’ de la Alcaldía

“Vamos a proponerle a la ciudad la realización de una constituyente, que hemos denominado ‘estatuyente por Bogotá’, en la que participarán todos los ciudadanos”, ha señalado el subsecretario de Asuntos Locales del Distrito, José Cuesta, quien tiene a su cargo la coordinación de las 20 alcaldías locales de Bogotá.

Según los cálculos de Cuesta, la idea es que la capital del país cuente con un nuevo Estatuto Orgánico antes de un año para “resolver de fondo los problemas de las instituciones y así mejorar la gobernabilidad y el ejercicio de la administración pública en las localidades”.

Para eso se proponen diálogos con los 18 representantes a la Cámara por Bogotá.

El Estatuto Orgánico es la norma que rige el funcionamiento administrativo de la ciudad.

BOGOTÁ

Tomado de eltiempo.com

12 septiembre, 2014